sábado, junio 23, 2007

Algo para pensar....


.....Entonces apareció el zorro: -¡Buenos días! -dijo el zorro. -¡Buenos días! -respondió cortésmente el Principito que se volteó pero no vio nada. -Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz.-¿Quién eres tú? -preguntó el Principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
Ven a jugar conmigo -le propuso el Principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el Principito. Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el Principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el Principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el Principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... " -¿Crear vínculos? -Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú para mí todavía no eres más que un niño igual a otros cien mil niños. Y no te necesito. Tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el Principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -dijo el zorro-, en la Tierra se ve todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el Principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro. Y añadió:
-Mi vida es monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Así es que me aburro un poco. Pero si tú me domesticas, mi vida se llenará de luz. Reconoceré el sonido de tus pasos que serán distintos de todos los demás. Los otros pasos harán que me esconda bajo la tierra. Los tuyos, en cambio, me harán salir de mi madriguera como una música ¡Mira! ¿Ves allá los trigales? Yo no como pan. Los trigales no significan nada para mí y eso es triste. Pero tú tienes los cabellos color de oro. Entonces, si me domesticas, será maravilloso, porque el trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y amaré el sonido del viento en el trigo… El zorro guardó silencio y miró detenidamente al Principito:
-¡Por favor... domestícame! –dijo el zorro.
-Me encantaría -respondió el Principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que descubrir amigos y conocer muchas otras cosas.
-Sólo se conocen las cosas que se domestican -dijo el zorro-.
Los hombres ya no se dan tiempo para conocer nada. Compran todo hecho en las tiendas. Pero como en las tiendas no venden amigos, los hombres ya no tienen amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el Principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Al principio te sentarás un poco lejos de mí, así, de esta manera, sobre la hierba. Te miraré de reojo y tú no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El Principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que volvieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres comenzaré a ser feliz. Y cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro ya estaré inquieto y preocupado; ¡y así, cuando llegues, descubriré el precio de la felicidad! Pero si llegas a cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -dijo el Principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día sea distinto de otros días, una hora, distinta de otras horas.
Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves salen a bailar con las muchachas del pueblo. Entonces el jueves para mí es un día maravilloso, porque puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.
Así fue como el Principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando la hora de partir, el zorro dijo:
-¡Ay… lloraré!
-Es tu culpa -dijo el Principito-. Yo no deseaba hacerte daño, pero tú quisiste que te domesticara.
Por supuesto -dijo el zorro.
-¡Pero vas a llorar!
-Claro que sí.
-¡Entonces no has ganado nada! –dijo el Principito.
-Claro que sí -dijo el zorro- Gané el color del trigo. Y agregó: Ve a ver las rosas otra vez; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Luego vuelve para que me digas adiós y te regalaré un secreto.
El Principito fue a ver las rosas.
-Ustedes no se parecen en nada a mi rosa; no son nada aún –les dijo-. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como era mi zorro: un zorro parecido a miles de zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora él es único en el mundo.
Las rosas se sintieron molestas. -Ustedes son muy bellas, pero están vacías –les dijo el Principito-. Nadie daría la vida por ustedes. Por supuesto que cualquiera al pasar podría creer que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes juntas, porque fue a ella a quien regué. Fue a ella a quien abrigué con un fanal y a quién protegí detrás de un biombo. Porque por ella eliminé las orugas (salvo dos o tres que se hicieron mariposas), y es a ella a quién escuché quejarse o vanagloriarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa.
Y volvió donde el zorro:
-Adiós… -dijo el Principito.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy sencillo: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el Principito, para recordar.
-Es el tiempo que has dedicado a tu rosa lo que la hace importante.
-Es el tiempo que he dedicado a mi rosa... -repitió el Principito, para recordar.
-Los hombres han olvidado esta verdad, pero tú no debes olvidarla –agregó el zorro-. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
-Soy responsable de mi rosa... -repitió el Principito, para recordar. Y tendido sobre el césped lloró.



"El Principito"......

jueves, junio 14, 2007

La soledad

Para algunas personas, la soledad es algo lógico, algo que eligieron para sus vidas, ya sea por ambiciones profesionales, personales u otras. La verdad, es que no puedo enjuiciar las decisiones de cada uno, para mi, la soledad no es una opción de vida. No quiero llegar a vieja y no haber formado una familia a mi alrededor. Quiero sentarme en una silla después de toda una vida recorida y poder ver un pequeño legado en mis nietos y en lo que puedan hacer ellos con sus familias y amigos. Quiero irme, es cierto, y siempre busco escapar de alguna forma, pero yo sé que el día que me enamore, me voy a establecer en alguna parte y eso de dejar todo por amor, si lo creo posible. nada puede ser mas bello que compartir tu vida con tu familia, esa que tu construiste y por la que te levantas día a día, no la uqe te tocó, si no la que formaste, esa que te va causar tantas penas como alegrias, esa que te va a apoyar incondicionalmente, esa que te va a acompañar cuando estes viejito sentado en la mesa almorzando el fin de semana. Me gusta estar sola, pero no me gustaría vivir sola. Ayer viendo Dr. House hubo una escena que me marcó, y era donde un paciente demasiado inteligente tiene la opción de postular a una beca.....su respuesta fué que no podía, tenía que trabajar para cuidar a su familia......lo curioso es que uno de los doctores lo trataba de convencer diciendo lo muy maravilloso que podría ser y blablabla.........lo impresionante viene después, cuando al paciente lo van a buscar, llegan mil personas y todas preocupadas y felices al verlo y poder llevarlo con ellos; por otro lado, el doctor figuraba revisando casos y estudiando libros en la mesa del comedor de su casa mientras comía solo........

miércoles, junio 06, 2007

Llegará la hora....pronto......



El cielo amanece triste, será por su estado de ánimo o simplemente una coincidencia?..Los días pasan y todavía se siente el vacío. Algún día eso terminará? Y aunque la propuesta de estar feliz es algo que funciona, hay una necesidad que nace del estómago, una necesidad de escapar, de salir de lo conocido, de intentarlo una vez más.
Será que el lugar no es el apropiado para cumplir sus sueños? será que el aire enrarecido ya ha sido suficiente en sus años de lucha? Las posibilidades vienen como las hojas que caen de los árboles y se postran a sus pies, y sin embargo no es suficiente. Algo mas fuerte llama, algo mas fuerte que su conciencia aún.
Los días pasan y la rutina no es aburrida, entonces...qué pasa? Por qué esa necesidad de dejarlo todo? por qué esa necesidad de buscar algo nuevo? Por qué no se puede explicar esa obsesión con salir de esta ciudad que ahoga como una inmensa capa de tierra sobre su pecho? Pero falta poco, y eso mantiene una pequeña luz encendida....ya se están ordenando las cosas, sólo un par de meses, y todo estará listo para emprender la próxima aventura, el próximo desafío, tal vez para terminar de realizar algún sueño, tal vez para escapar de una vez por todas de esos recuerdos que no paran, tal vez para empezar de cero.