miércoles, julio 25, 2007

Maldita electricidad!!!!!


Maldita electricidad!!!!!! La cagó como viviendo en este mundo "tan" moderno, una cosita así de manejable por el "super" ser humano, puede llegar a arruinarnos hasta el mejor de los momentos.
O sea, si me pongo a pensar en cada cosa que dejo de hacer sin electricidad, mi vida se transformaría en......mmm.....veamos......mmmm......ME ABURRO!!!!!!
Enumeremos. Primero comunicaciones. El 98% de mis comunicaciones son o por msn o por celular (hasta que me junto con las personas con las cuales me puse de acuerdo para juntarme, vía msn o por teléfono.....INALAMBRICO!!!) osea, sin electricidad no funciona ni mi cargador para el celular, ni mi computador, ni mi teléfono.......mal....
Segundo, calefacción...y claro, puede que el calefactor en la cama no sea impresindible, porque se puede remplazar por un guatero.......PERO MI TETERA ES ELECTRICA!!!! y mi calefont tb....(no sé si se escribe así)Así que ni bañarme puedo........peor aún.
Tercero, diversión. Y aquí entramos en un temas más complejo aún....televisión...electrica, radio....electrica, ipod...cargador...electrico, computador....electrico...salir a bailar o pub o lo que sea.....necesito luz electrica y peor aún.....si quiero leer...necesito una miserable ampolleta!!!!!!!
Y entendamos, no es que no me gusten la velas ni nada parecido, de hecho las encuentro lejos lo mas romantico que puede existir, pero de ahí a pensar en ponerme a leer a la luz de las velitas.....mmm.....no.
Nada mas que agregar......era un alegato contra la impotencia de no poder hacer nada contra las compañías de luz, que te cortan la electricidad cuando quieren......
Y lo que queda por decir....a cuidar el agua no mas....

lunes, julio 16, 2007

Malas Intenciones o Mala Comunicación


Muchas veces me ha pasado que no he logrado entender reacciones o palabras de ciertas personas. Reacciones o palabras que me afectan o directamente me hace daño. La reacción inmediata es protegerse, ponerse una coraza y responder, de la manera mas sutil posible cosa de no hacer notar al otro que eso te afectó, que todavía te importa y que con lo que haces esperas una respuesta....algo como ver quién cede primero. La pregunta es simple...será que esa persona te quiso hacer daño o en su desesperación por decirte algo y no sentirse comprendido, hiere buscando llamar tu atención o afectarte en alguna forma?
Sinceramente no creo que las malas intenciones vengan de las personas que te quieren, así que la segunda teoría es la que se lleva todos los puntos en mi cuestionamiento. Y claro, todos hemos pasado por esa angustia de tener reacciones y decir cosas, cuando tenemos algo dentro y no lo sabemos expresar. Esa rabia de que no llegue alguien y nos explique qué es lo que nos está pasando o no ser capaces de tomar cartas en el asunto y asumirlo. Sentir que no importa cómo lo digamos....La otra persona no habla nuestro mismo idioma por lo que no nos comprende o por lo menos no reacciona como esperamos o necesitamos.
Conclusión, hay que escucharse uno mismo y escuchar al resto. Muchas de las personas que nos hieren, nos quieren o nos necesitan, tanto, que nos están pidiendo a gritos ser escuchados y comprendidos. Nos están pidiendo cariño y probablemente apoyo y frente a esa angustia de no explicarlo bien.....herir es lo que queda para llamar la atención........

miércoles, julio 04, 2007

Ratatouille


En este boom de estrenos interesantes en el cine, debo reconocer que de todas las películas que he ido a ver desde hace mucho tiempo, ninguna me había hecho vibrar tanto como Ratatouille. Y es que ni siquiera Shrek con todo lo esperada que era, supero mis espectativas tanto como esta historia de un ratoncito que persigue sus sueños; pierde la fé, la recupera, se siente solo e incomprendido...y descubre que no lo está, se desilusiona y vuelve a pesar de todo....... pero siempre sigue adelante luchando por lo que le apasiona.
La película no sólo me hizo reir como hace rato no disfrutaba una historia, si no que me recordó lo importante que es rescatar valores en estas películas infantiles que están tan orientadas a entretener que muchas veces olvidan que el público objetivo son los niños, no significando que los adultos no lo disfrutemos, con sus personajes clásicos y reacciones y situaciones inesperadas, donde te das cuenta que una historia bien contada, te puede hacer soñar mas allá de lo lógico y real. Absolutamente bella.

sábado, junio 23, 2007

Algo para pensar....


.....Entonces apareció el zorro: -¡Buenos días! -dijo el zorro. -¡Buenos días! -respondió cortésmente el Principito que se volteó pero no vio nada. -Estoy aquí, bajo el manzano -dijo la voz.-¿Quién eres tú? -preguntó el Principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
Ven a jugar conmigo -le propuso el Principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el Principito. Pero después de una breve reflexión, añadió:
-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el Principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -dijo el Principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el Principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear lazos... " -¿Crear vínculos? -Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú para mí todavía no eres más que un niño igual a otros cien mil niños. Y no te necesito. Tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros. Pero si me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el Principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -dijo el zorro-, en la Tierra se ve todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el Principito.
El zorro pareció intrigado:
-¿En otro planeta?
Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro. Y añadió:
-Mi vida es monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres se parecen. Así es que me aburro un poco. Pero si tú me domesticas, mi vida se llenará de luz. Reconoceré el sonido de tus pasos que serán distintos de todos los demás. Los otros pasos harán que me esconda bajo la tierra. Los tuyos, en cambio, me harán salir de mi madriguera como una música ¡Mira! ¿Ves allá los trigales? Yo no como pan. Los trigales no significan nada para mí y eso es triste. Pero tú tienes los cabellos color de oro. Entonces, si me domesticas, será maravilloso, porque el trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y amaré el sonido del viento en el trigo… El zorro guardó silencio y miró detenidamente al Principito:
-¡Por favor... domestícame! –dijo el zorro.
-Me encantaría -respondió el Principito-, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que descubrir amigos y conocer muchas otras cosas.
-Sólo se conocen las cosas que se domestican -dijo el zorro-.
Los hombres ya no se dan tiempo para conocer nada. Compran todo hecho en las tiendas. Pero como en las tiendas no venden amigos, los hombres ya no tienen amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el Principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Al principio te sentarás un poco lejos de mí, así, de esta manera, sobre la hierba. Te miraré de reojo y tú no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...
El Principito volvió al día siguiente.
-Hubiera sido mejor -dijo el zorro- que volvieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, desde las tres comenzaré a ser feliz. Y cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro ya estaré inquieto y preocupado; ¡y así, cuando llegues, descubriré el precio de la felicidad! Pero si llegas a cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.
-¿Qué es un rito? -dijo el Principito.
-Es también algo demasiado olvidado -dijo el zorro-. Es lo que hace que un día sea distinto de otros días, una hora, distinta de otras horas.
Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. El jueves salen a bailar con las muchachas del pueblo. Entonces el jueves para mí es un día maravilloso, porque puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.
Así fue como el Principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando la hora de partir, el zorro dijo:
-¡Ay… lloraré!
-Es tu culpa -dijo el Principito-. Yo no deseaba hacerte daño, pero tú quisiste que te domesticara.
Por supuesto -dijo el zorro.
-¡Pero vas a llorar!
-Claro que sí.
-¡Entonces no has ganado nada! –dijo el Principito.
-Claro que sí -dijo el zorro- Gané el color del trigo. Y agregó: Ve a ver las rosas otra vez; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Luego vuelve para que me digas adiós y te regalaré un secreto.
El Principito fue a ver las rosas.
-Ustedes no se parecen en nada a mi rosa; no son nada aún –les dijo-. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como era mi zorro: un zorro parecido a miles de zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora él es único en el mundo.
Las rosas se sintieron molestas. -Ustedes son muy bellas, pero están vacías –les dijo el Principito-. Nadie daría la vida por ustedes. Por supuesto que cualquiera al pasar podría creer que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes juntas, porque fue a ella a quien regué. Fue a ella a quien abrigué con un fanal y a quién protegí detrás de un biombo. Porque por ella eliminé las orugas (salvo dos o tres que se hicieron mariposas), y es a ella a quién escuché quejarse o vanagloriarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa.
Y volvió donde el zorro:
-Adiós… -dijo el Principito.
-Adiós -dijo el zorro-. He aquí mi secreto. Es muy sencillo: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible para los ojos.
-Lo esencial es invisible a los ojos -repitió el Principito, para recordar.
-Es el tiempo que has dedicado a tu rosa lo que la hace importante.
-Es el tiempo que he dedicado a mi rosa... -repitió el Principito, para recordar.
-Los hombres han olvidado esta verdad, pero tú no debes olvidarla –agregó el zorro-. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
-Soy responsable de mi rosa... -repitió el Principito, para recordar. Y tendido sobre el césped lloró.



"El Principito"......